¿Por qué invertir en acciones? Te damos 3 razones

No importa si eres un inversionista moderado o agresivo, las inversiones en acciones son la mejor alternativa para que tu portafolio genere rendimientos más altos.

Las personas que deciden no invertir en renta variable tienen, generalmente, una de dos excusas: no tienen dinero ‘suficiente’ o tienen miedo de perder sus ahorros. Si caes en la última categoría, no estás solo. En México sólo uno de cada 100 personas tiene su patrimonio invertido en acciones o fondos de inversión. Sin embargo, ninguna de estas justificaciones tiene sentido.

Estas son algunas razones del por qué es bueno invertir en la bolsa de valores, sin importar cuál sea tu perfil de inversión.

El mercado bursátil siempre ha sido volátil, pero es cierto que si inviertes tu patrimonio en una horizonte de largo plazo, no puedes perderlo todo, aún cuando atravieses una gran recesión. Pero si el temor es lo que te ha detenido, estos beneficios de invertir en acciones te harán cambiar de opinión.

1. El mercado de valores tiene un historial de subir y subir (aún después de caer)

Hay que tener en cuenta que invertir en acciones suele ser riesgoso debido a la alta volatilidad del mercado, sin embargo, si se gestionan bien los riesgos, el inversionista puede aprovechar el mercado de valores para asegurar su posición financiera y ganar dinero.

Uno de los principales beneficios de invertir en el mercado de valores es la posibilidad de generar mayores rendimientos. Está demostrado que con el tiempo, el mercado tiende a subir de valor, aunque los precios de las acciones individuales suban y bajen a diario. 

En las desaceleraciones económicas es bastante común ver a las acciones caer al menos 10%, sin embargo, estas bajadas del mercado no tienden a perjudicar a los inversionistas que tienen estrategias de inversión a el largo plazo.

Por ejemplo, si durante 20 años hubieras invertido $10,000 al año en un cartera de inversión constituido principalmente por acciones indexadas al S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores, al final del periodo hubieras acumulado más de medio millón de pesos. Es decir, tus activos accionarios te hubieran dado un rendimiento de más de 6,800%.

2. Las pensiones están en peligro de extinción

Sabemos que el Gobierno suele encargarse de estas cosas. Es decir, nosotros trabajamos, pagamos impuestos, pagamos cotizaciones y, finalmente, recibimos una serie de derechos.

Entre esos derechos se encuentra la pensión por jubilación. Es decir, un monto de dinero que recibimos mensualmente cuando dejamos de trabajar.

En la mayoría de sistemas de pensiones del mundo, se supone que nos garantizan cobrar una pensión cuando dejemos de trabajar. Y digo se supone, porque para eso el Estado tiene que ser solvente.

Me explico. Imagina que tú y yo llegamos a un acuerdo. En ese acuerdo, tú me pagas 100 dólares al mes y, a cambio, yo me comprometo a pagarte dentro de 25 años, 150 dólares hasta que fallezcas.

En principio, el acuerdo está claro. Tú me pagas antes y yo lo haré después. Ahora bien, si para entonces mi cuenta bancaria está vacía, está claro que no podré pagarte.

Los sistemas de pensiones no funcionan exactamente así. Por norma general, funcionan de tal modo que los trabajadores de hoy pagan las pensiones a los jubilados de hoy. Es decir, es una transferencia entre trabajadores y jubilados.

Claro que, si el día de mañana el número de trabajadores se reduce y el número de jubilados aumenta, cada vez habrá menos trabajadores para pagar a más jubilados.

Por ejemplo, imagina que hoy hay 10 trabajadores que pagan 10 dólares de cotizaciones. En total recaudan 100 dólares y con esos 100 dólares, pagan a los 5 jubilados que hay. Cada uno de ellos recibirá 20 dólares.

Ahora imagina el caso contrario. 5 trabajadores pagan 10 dólares en cotizaciones. En total recaudan 50 dólares y con esos 50 dólares, pagan a los 10 jubilados. Cada uno de ellos recibirá 5 dólares. ¡4 veces menos!

¿Te imaginas el lío que se montaría si esto fuese así? La gente saldría a las calles y se manifestaría. Por tanto, el Estado tiene que ofrecer una cifra estable. En función de lo que pagas, el Estado realiza una estimación de lo que cobrarás. Por tanto, dólares arriba o abajo, como jubilado sabrás lo que estás cobrando.

Pero, ¿y si no hay dinero? ¿Cómo hace el Estado para pagarte? Pide prestado o sube las cotizaciones. Claro que, nadie regala nada, y esto provoca un círculo vicioso a largo plazo.

De seguir así, el Estado estará cada vez más endeudado y su probabilidad de pago caerá. Los inversores exigirán más dinero, porque confiarán menos. Y, en última instancia, podría ocurrir que el Estado pida prestado 100 y solo le presten 80.

Resumiendo, no puedes pedir prestado eternamente, porque tarde o temprano no podrás hacer frente a tus deudas.

No estoy diciendo que esto vaya a ocurrir con total seguridad. La realidad es que no lo sabemos, pero no pinta bien. Por tanto, lo más inteligente es invertir nuestros ahorros y complementar nuestra jubilación.

Básicamente, por lo que pueda pasar. Es poco probable que el Estado deje de pagar las pensiones, pero sí es muy posible que las pensiones sean cada vez más bajas.

3. Necesitas acciones para superar el efecto de la inflación en tu cartera

El valor del dinero no es constante, la inflación hace que tu dinero que tiene una capacidad de compra de $100, en dos años sólo te permita consumir lo equivalente a $92. Si lo dejas dormido o sólo esperas que te brinde rendimientos en un pagaré bancario, lo más seguro es que pierdas valor real.

Para evitar esta pérdida es mejor invertir en un activo que genere rendimientos reales, como las acciones. Si bien normalmente tienen un riesgo inherente a su volatilidad, históricamente las acciones han superado el rendimiento de los bonos gubernamentales y cualquier pagaré bancario.


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José Raymundo Vázquez. ¿Por qué invertir en acciones? Te damos 3 razones.
17 Noviembre 2021, ECONTAPEDIA.COM

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